miércoles, 12 de diciembre de 2018

¿Cómo apoyar a los niños en lugar de castigar?


Simple - Mente
Beatriz E. Alvarez Barrón


Usando las metáforas se puede ayudar a corregir ciertas conductas que no son adecuadas, promover el autocuidado y corregir de una forma suave, amorosa, sin necesidad de usar el castigo. La imaginación del niño actúa de forma terapéutica automáticamente.
La metáfora es un recurso retórico poco utilizado en psicoterapia. Consiste en nombrar un término real con uno imaginario, entre los cuales existe una relación de semejanza. Es un mensaje a la mente inconsciente y tiene un efecto rápido y duradero. Hay diferentes tipos de metáforas que son utilizadas en el enfoque cognitivo-conductual y en la hipnoterapia clínica.
Los efectos pueden ser hipnóticos y disminuir  conflictos y eliminar padecimientos como por ejemplo la ansiedad.
A continuación un ejemplo de metáfora terapéutica que elaboré para ayudar a un niño de 5 años que no duerme bien, tiene pesadillas y ha estado mostrando actitudes hostiles hacia la madre. El síntoma más evidente es que se muerde las uñas y actualmente sus dedos están lastimados.
El propósito de esta metáfora es que el niño y la madre tengan comunicación diariamente antes de dormir para favorecer la relajación y la seguridad de un sueño placentero, expresando los logros y los temores; además de provocar cambios de conducta más adecuados en diferentes contextos como la escuela y la casa.
   “Una noche la familia Conejo se reunió para platicar de lo que había sucedido durante el día. Papá conejo platicó que cuando se dirigía al trabajo brincaba por la pradera como brincan los conejos cuando están activos, mientras veía a otros papas conejo que llevaban sus herramientas para hacer su labor diaria.
Todos lo escuchaban con atención porque sabían que cuando terminara de hablar les tocaría su turno y era muy emocionante poder decirle a toda la familia lo que habían sentido, lo que habían visto, lo que escuchaban durante el día y hasta lo que saboreaban…
Mamá conejo les dijo que salió a recolectar las hortalizas y las frutas para preparar la comida y que rápidamente corría  de un lugar a otro para cortar algunas flores que pondría dentro de un jarrón amarillo en el centro de la mesa.
Los pequeños conejitos levantaban las orejas  que eran ¡muuuy! grandes al igual que sus dientes   veían con los ojos de la imaginación  a mamá preparando con mucha alegría la sabrosa y nutriente comida.
Cuando llego su turno para hablar, los dos conejitos empezaron al mismo tiempo y no se les entendía nada, levantaban la voz para ver quien gritaba más fuerte, pero entonces decidieron con una rápida mirada y un guiño de ojo (hacerlo)  quien empezaría primero.
Quedaron en silencio esperando a ser escuchados…
Habló el más pequeño de los conejos, que en realidad era el mayor, o no,  eran de la misma edad:
       Yo fui con mi hermano a la escuela… dijo
Asistía a una escuela para conejos, como las hay también para peces y para elefantes y para niños.
 Continuó diciendo…
Además de aprender jugando, jugué aprendiendo con mi maestra. Salí en el recreo a comer mis zanahorias dulces y a descansar mientras miraba a mis compañeros conejos y conejas reír, correr y hasta pelear por una pelota; pero era tan divertido verlos que me reuní con ellos disfrutando protegidameeeente… luego  llego la hora de regresar al salón. 
Estaba cansado y con sueño pero contento de tener un día más para aprender jugando y jugando a aprender. En poco, pero muy poquito tiempo, había que estar alerta para cuando mama coneja llegara por los conejitos para ir a casa.
El siguiente conejito dijo:
Yo he tenido mucho sueño, cuando me levanté por la mañana me sentía cansado. Por la noche no he podido dormir como duermen los angelitos conejos disfrutaaando, sonrieeendo… y a mí me gusta dormir como descansa un ángel conejo.
De pronto escuchó una voz dentro de su cabecita de conejo que le decía:
       Yo no sé si tu vas a dormir muy bien, pero muuuy bien… cada noche después de platicarles a tu papá, a tu mamá y a tu hermano ¿cómo te sientes? lo que más te  gusta y lo que no te gusta… porque a los niños conejos les gusta jugar, brincar e ir a las fiestas de sus amigos conejos cuando están descansados y alegres.
Mientras terminaban  de platicar se podía ver a toda la familia ahí reunida cerrando sus ojitos ya rojos de sueño, esta noche sería la mejor noche de todo este tiempo, era una noche especial…
Se escuchan amorosamente, se miran con ternura y comprensión y esto les hace sentir en el centro de su pecho muy cerca del corazón, un calorcito agradable, como el que se siente cuando estas protegido por el amor de tus papas.
Se dieron las buenas noches y se fueron a dormir con la ilusión de volver a verse por la mañana.
Usar metáforas con niños es una estrategia muy fácil de elaborar y está al alcance de cualquier persona. Usar a los animalitos como referencia para explicar conceptos o para corregir los errores es muy beneficioso para todos.
Twitter @beatricealvare9



martes, 27 de noviembre de 2018

¿Tu a quién sigues?


Simple-Mente
Beatriz E. Alvarez


Una mujer en una nueva comunidad se hizo cargo de que las familias que ahí vivían tuvieran agua, luz, y todos los demás servicios públicos como la recolección de basura, también asistía  a las reuniones vecinales y buscó apoyo de las autoridades para su beneficio y el de las demás personas.
Un líder se hace cargo de otras personas, ser líder es hacerse responsable de todo el sistema. En psicoterapia el terapeuta es el líder porque se hace responsable de que el otro se cure. Para hacer prodigios hay que trascender los límites y las condiciones.
Para llegar a la meta -si no eres el guía- hay que dejarse regir por un líder soberano en el que confíes sin dudar ni juzgar. Si hay juicios hay separación.
Lo bueno o lo malo viene de una creencia, no surge de la verdad. Ir de lo más simple a lo más complejo y trabajar quitando los bloqueos, es necesario para que las personas cambien. Luego hay curación.
Para tener resultados se recorre un camino, se vive un proceso. Ya sea en una nación, en un gobierno, en una localidad, en una colonia, en una familia, en una pareja, en una sola persona; los cambios se dan poco a poco hasta obtener el resultado deseado.
Crear un ambiente de confianza, sentir lo que el otro siente y transmitir los mensajes al receptor de una manera eficaz, son indispensables para trabajar de manera conjunta.
Hace dos días la periodista Cristina Pacheco entrevistó a cinco hondureños, cuatro varones y una mujer. Les preguntaba: ¿su nombre?, ¿porqué salieron de su país?, ¿si tenían familia?, ¿con quien viajaban? y pedía permiso para hacer preguntas más intimas. Todas fueron respondidas.
La preocupación y la esperanza se expresaba  en sus rostros y en sus palabras. Las lágrimas en la joven mujer acompañada por su esposo y su hijito de menos de tres años, eran conmovedoras. Al escuchar su historia de cómo salió tras la caravana un día en que trabajaban como payasos en la calle y ahí vieron pasar a la multitud, solo decidieron unirse a ella. Una decisión sin premeditar, una decisión intuitiva y desesperada.
Los varones entrevistados, un adolescente de 17 años que viajaba solo, dijo que ahora tenía “amigos” en los que podía apoyarse; salieron en busca de trabajo ya que en su país no hay para todos. Uno de ellos llevaba tres años buscando trabajar - de lo que fuera - haciendo filas desde temprano de más de 100 personas, para que al final solo se quedaran dos de ellos.
Se dejaron guiar por un líder, siendo líderes cada uno. Esto les da valor para caminar día y noche hasta llegar a la meta, sin importar los obstáculos que se presenten; los muros o las agresiones. Se pierden vidas y hay sufrimiento.
Ponerse en el lugar del otro hacia arriba o hacia abajo, de un lado al otro, llevar hacia un mejor estado al individuo, cubrir sus necesidades elementales,  sus derechos como persona, garantizándole un techo y alimentación; es lo que hace falta en muchos países del mundo.
Por estas y otras razones, para curar a una persona o a un país entero, se requiere de un líder que se haga cargo de todo el sistema. Que busque los recursos y las estrategias para caminar de una situación actual que no satisface; a una en la que se viva mejor.
Para sanar las enfermedades de la mente, del cuerpo, del espíritu  y las sociales; se necesita que haya confianza en el líder. Que se respete a las personas y se aprecien los cambios. Que la percepción y el sistema de pensamiento se modifiquen, que las creencias distorsionadas se sustituyan por otras que hagan sentir y vivir mejor a las personas y a la sociedad.
Twitter: @beatricealvare9








martes, 20 de noviembre de 2018

Permanecer unido y no sufrir


Simple-Mente
Beatriz E. Alvarez Barrón


Evitar el sufrimiento mediante la separación es un error. Mientras más te separas, mas sufres. Cuando las personas tienen un conflicto con su pareja, con algún familiar o amigo, en el trabajo o en el vecindario; recurren a evitar, negar o alejarse de la causa del conflicto en lugar de verlo con objetividad, aceptarlo y corregirlo.
Esta conducta de evitación en lugar de aceptar, es provocada por los juicios que se hacen, por los sentimientos de temor, ira o decepción. Es muy difícil borrar los pensamientos de frustración o tristeza, se pueden desviar pero no se diluyen, no se borran y mientras más se evitan más enérgicos se hacen. Cuando se acepta la verdad disminuye la tensión y es posible encontrar una solución a la causa real del conflicto.
Es esencial no permitir que entre en la mente ninguna duda, hay que tener certeza de que la verdad está exenta de provocar más problemas o sufrimiento. ¿Estás dispuesto a abandonar tus pensamientos (creencias) de que el problema o enfermedad no tiene solución?
Si es así, entonces ya iniciaste el camino hacia la solución. La comunicación contigo mismo y con los demás es muy importante, ya que de esta manera puedes escuchar al otro y te pueden escuchar. Conocer y comprender los motivos del actuar de las personas que están involucradas en un desacuerdo, ayuda a que se cree empatía y que se unan todas las voluntades para solucionar el problema en lugar de iniciar el ataque o esperar a ser atacado.
Compartir el amor en lugar del miedo ayudará a que todas las partes en conflicto se sientan incluidas, amadas y comprendidas en la totalidad de sus necesidades, que siempre son necesidades de afecto, solo que no saben cómo pedirlo.
Una mujer me platica que su esposo golpea a su hija de 17 años de edad porque saliendo de la preparatoria se fue con unos amigos y amigas a tomar cerveza, mientras sus padres la esperaban tuvieron mucho miedo de que algo malo le hubiera pasado y cuando llegó a su casa estaba tan borracha que no se podía sostener en pie.
Este padre ante el miedo reacciona con ira y golpea a su hija para solucionar el problema. ¿Crees que de esa forma se soluciona? Todo lo contrario ahora la hija y la madre sienten enojo hacia el padre, el padre siente culpa y todos se separan.
Para sanar el sufrimiento por un problema o enfermedad se necesita un cambio de percepción. Hay que dejar de ver con los ojos del cuerpo y ver con los ojos del corazón. Se tiene que corregir el error.
Tener una plática con todas las personas involucradas, escucharlas y comprenderlas para que además de sentirse incluidas se puedan generar las soluciones a los problemas a partir de la comprensión y el amor, genera confianza y tranquilidad.
Escuchar de forma atenta, con todos los sentidos y con la mejor intención de entender va a cambiar la percepción equivocada que se tienen de los problemas y es ahí cuando se encuentra la solución.
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martes, 13 de noviembre de 2018

Te has preguntado ¿Quién soy yo?


Simple-Mente
Beatriz E. Alvarez Barrón

  
“Yo” es el punto de referencia, vivimos en un cuerpo, tenemos un nombre, sensaciones, una identidad personal, nos observamos como un otro entre otros semejantes  “nosotros” esto nos lleva a una comunidad, a una identidad colectiva y a varias identidades. ¿Cuál es tu mejor identidad?
El Yo es un concepto psicoanalítico que presentó Sigmund Freud  en su segunda teoría sobre el aparato psíquico (1920) en donde el Yo o “ego” es la parte de la personalidad que se organiza como consecuencia de la influencia del ambiente.
El Yo según S.Freud, es una estructura mental enfocada hacia el exterior que actúa junto con el Ello que se rige por el principio del placer inmediato y el Super-yo que se construye a través de la socialización y vela por el cumplimiento de las normas morales.
El Yo le permite superar las amenazas externas e internas porque se rige por el principio de realidad en el que funcionan los procesos de percepción y pensamiento. Es básicamente consciente.
Una persona tiene la capacidad de evaluar y comprender lo que cree que es la “realidad” ¿Qué sucede si la percepción y los pensamientos están distorsionados, no son rectos y no se apegan a la verdad? Entran en acción las creencias y los temores y de ahí es que se tengan efectos no deseables.
El problema de no saber para tu Ser y para tu consciencia quien eres, puede traer como consecuencia trastornos, enfermedades y una dificultad para integrar  los pensamientos inconscientes (que se usan sin darse cuenta) y provocar un desequilibrio de la salud psíquica.
Las personas poseen fortaleza, tienen capacidad para manejarse en su vida adaptándose y siendo flexibles para enfrentar distintas situaciones y poder resolverlas adecuadamente. Tienen “defensas” muy eficientes cuando las situaciones son hostiles o peligrosas.
¿Qué pasaría si dejas de luchar y de alimentar al ego? y únicamente te dejas guiar por una sola energía poderosa, superior, intuitiva, que te haga percibir la verdad y te ayude a sobreponerte a las frustraciones y presiones que son solo el resultado de tu percepción equivocada. Esto te llevaría a una personalidad equilibrada, segura y adaptada; sin miedos y creencias que te provocan enfermedades físicas, mentales y espirituales.
Si solo ves la verdad y no la niegas, vas a crear condiciones en donde desaparezcan las fuentes de peligro y tensión. Se desvanecerá el miedo, la ansiedad, la depresión, las enfermedades y los conflictos interpersonales; tu vida será mejor.
terapiabreveconbeatriz@gmail.com


martes, 6 de noviembre de 2018

¿Cómo influyen los impactos emocionales en el desarrollo del cáncer?


Simple-Mente
Beatriz E. Alvarez Barrón


El cuerpo está conectado a la mente, la mente provoca cambios en el cuerpo, un shock traumático inesperado mientras no se resuelva, puede generar un “conflicto biológico” que lleva al organismo a responder con una serie de cambios en las células que pueden provocar diversas patologías, incluido el cáncer.
En la obra del médico alemán Ryke Geerd Hamer que llamó “Nueva Medicina Germánica” explica su teoría acerca de cómo un conflicto que puede ser de naturaleza, afectiva, laboral, sexual u otro; impacta en una área del cerebro provocando una ruptura del campo electrofisiológico o electromagnético que, como consecuencia, altera el órgano que esa parte del cerebro regula.
“…El cáncer es a menudo un proceso biológico natural que el organismo pone en marcha como respuesta a un evento traumático inesperado que se vive en soledad” Dr. Hamer  
Si muere mi padre de improviso por un infarto agudo del miocardio, después de dos años fallece mi hermana mayor de cáncer de mama; hay altas probabilidades de que el sufrimiento en soledad por las pérdidas de mis seres queridos me provoque un cáncer de mama. No son solamente estos eventos, es el conjunto de factores que favorecen su desarrollo.
Sobrevivir o morir tendrá que ver con hacer consciente el trauma y resolver el conflicto emocional que provocaron esas heridas. Al solucionar el conflicto o conflictos de forma definitiva – y que no haya recaídas –  se entra en un proceso de curación en el que la persona enferma, una vez que ha reconocido y comprendido la naturaleza de su enfermedad (¿cómo? y ¿porqué?) le puede bastar con seguir algunas medidas terapéuticas no agresivas para sanar. 
El mismo Dr. Hamer vivió la experiencia en 1978 al morir su hijo de un balazo de forma inesperada y drásticamente. El había sido un hombre sano a lo largo de su vida, pero poco después del asesinato de su hijo, descubrió que sufría un cáncer testicular y su esposa Sigrid un cáncer del que fallecería en 1985.
Los tratamientos convencionales únicamente consideran la causa física de la enfermedad. La pregunta es ¿Cual es la relación del conflicto-enfermedad? ¿Por qué las personas se enferman después de sufrir un evento doloroso? Tras constatar que era así en miles de casos, Hamer desarrolló todo un cuerpo teórico y práctico sobre el origen y tratamiento del cáncer que bautizó como Nueva Medicina Germánica.
Una obra cuya publicación le llevó a perder su licencia de médico y a ser perseguido internacionalmente tras pasar encarcelado dieciocho meses en Alemania. Esto sucedió por defender una manera de entender y afrontar el cáncer distinta de la de los oncólogos que tratan el cáncer con cirugía, quimioterapia y radioterapia.
La historia de la mujer que desarrolló cáncer de mama después de morir su padre y su hermana y que sobrevivió, aun después de negarse a seguir con el tratamiento de quimioterapia; yo la viví. Fue la mejor decisión, porque de continuar con el tratamiento hoy no podría escribir, para ti lector, este texto.
Son muchos factores los que intervienen en el proceso de la enfermedad y en el transcurso de la curación. La enfermedad debe curarse en el mismo nivel que causó la enfermedad, de lo contrario no hay cura. Podrá temporalmente haber cambios en los síntomas, pero habrá recaídas hasta que se reconozca la naturaleza de la enfermedad.
El Dr. Hamer  en su nueva medicina germánica, desarrolló “Cinco Leyes Biológicas” con una perspectiva en la que se puede entender la realidad como una totalidad entretejida en la que se desencadena la enfermedad debido a una causa que creó el conflicto emocional y que se necesita resolver para crecer espiritualmente.
Hay que sanar la mente que es la que se enferma. El cuerpo tiene la capacidad de auto curarse; no hay límites si la mente se sana.
Referencias bibliográficas: Las 5 leyes biológicas del Dr. Hamer, Artículo de la Redacción Revista Mundo Nuevo. Manual para el Maestro de UCDM.
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martes, 30 de octubre de 2018

El arte de trabajar juntos


Simple-Mente
Beatriz E. Alvarez Barrón
“Las personas necesitamos
amor y pertenencia”
Beatrice


¡Gung Ho! Esta expresión viene del idioma chino y significa “el arte de trabajar juntos”  implica todas las estrategias, tácticas y comportamientos para llevar a un equipo de trabajo a la máxima expresión de alto desempeño.
El arte de trabajar juntos es que todo lo que  realices tú y tu grupo de trabajo, este orientado con valores claros y firmes con el fin de ser mejores empleados y mejores personas y ponerlo en práctica en el día a día.
El buen desempeño laboral de un grupo de trabajo y de una empresa entera, se complica cuando los integrantes hacen juicios acerca de las demás personas, creyendo que es real todo aquello que piensan.
Lo que creen junto con sus emociones, empiezan a bloquear la unión y por lo tanto impide que la tarea a realizar se logre de forma adecuada para todos. La seguridad personal se disminuye y se pierde la identidad (igualdad) del grupo de trabajo. Estos factores y muchos más tienen un papel preponderante en el logro de los objetivos de trabajo y la meta de una empresa.
Para formar y crear una nueva cultura de trabajo entre los miembros de un grupo, hay que tener una meta en común que integre valores y que todas las personas tengan muy claro a donde quieren llegar y que tienen que hacer para llegar juntos hasta ahí.
Saber que lo que hacen vale la pena y que cada actividad que desempeñan sirve y deja conocimientos que se pueden usar en el futuro, ayuda y fortalece a cada persona como trabajador y a todas las personas con las que se interactúa durante la labor.
El espíritu de cada integrante del grupo de llegar a una meta común, en donde todos trabajan pensando en lo mismo y enfocados en las mismas prioridades, hace que el trabajo sea más agradable. Hay más comprensión y respeto de lo que cada persona realiza de manera individual ya que todos saben que trabajan para la misma causa y se ayudan y motivan entre ellos.
Muchas personas no disfrutan lo que hacen en su trabajo porque no tienen identidad de grupo, no se sienten incluidos en la toma de decisiones ni en las actividades que se realizan. Algunos no saben para qué están haciendo lo que hacen y solo se dejan llevar y así evitan el conflicto. Esto hace que nazca un sentimiento de frustración y rechazo hacia ellos mismos y hacia los demás.
La comunicación efectiva y la retroalimentación compartida de manera adecuada, son pilares para que el trabajo en equipo sea placentero y se logre llegar a la meta fijada; superando las dificultades, cometiendo errores, corrigiendo, perdonándose y perdonando con el fin de llegar a donde se quiere llegar de manera personal y grupal.
Existen muchas posibilidades de crear el trabajo diario en colaboración con los compañeros, en un “arte de trabajar juntos” disfrutando cada minuto, cada día y lograr tanta satisfacción por lo vivido, que se vuelva el lugar en donde te sientes parte de algo grande y trascendente.
Ser agradecido con la empresa donde laboras por brindarte un espacio de crecimiento personal y profesional remunerado, que te lleve, si tú lo decides, a ser parte de un mundo que sea un remanso de paz para todos, es llevar a la práctica un arte; el de amar y pertenecer.

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martes, 23 de octubre de 2018

¿Qué es el coaching ejecutivo asistido con caballos?


Simple-Mente
Beatriz E. Alvarez Barrón


Empecé a montar a caballo desde niña cuando mi padre me llevaba, junto con  mis tres hermanos, a las cabalgatas con sus amigos charros. Mientras paseábamos me explicaba como identificar las conductas de los caballos.
Hace seis años me entrené y certifiqué en psicoterapia y coaching asistido con caballos y ha sido una experiencia única que he practicado como coach y terapeuta de personas, familias y grupos de trabajo institucionales.
Continúo aprendiendo de los caballos y de las personas, en unos días tendré la oportunidad de tomar aquí en Guadalajara, el curso “Certificación de coaching asistido con caballos” con Bernardo Martínez, presidente de la Asociación Mexicana de Coaching Asistido con Caballos y con Martín Ochoteco, experto argentino “domador de caballos” sin violencia, que viaja por el mundo ayudando a la doma y a “quitar mañas” en los caballos que viven con estrés, que han sido maltratados o que tienen conductas inadecuadas para sus amos y para la manada.
El coaching asistido con caballos es una actividad que te permite experimentar el impacto de tus emociones en el proceso de aprendizaje y fortalece la comunicación efectiva. Integra a los grupos de trabajo valorando el aporte de cada uno de los miembros, generando una visión compartida y optimizando el logro de las metas.
Facilita lograr cambios efectivos en las personas al trabajar con caballos en libertad, reconociendo las debilidades y fortalezas de cada persona. Es ideal para  trabajar la confianza, el trabajo en equipo, la autoestima, escucha activa y negociación, estilos de dirección, creatividad, liderazgo, orientación a logros y comunicación efectiva.
Al participar en este proceso, tu vida dará un giro (no necesitas experiencia previa con caballos) puedes cuestionarte tus percepciones y convicciones actuales, ya sea en relación con las personas, los caballos y la vida misma.
Es un  enfoque orientado hacia las soluciones, la capacidad de encontrar y desarrollar tus habilidades. Una oportunidad de aprender y crecer, ser desafiado y cuestionado y a abrir nuevas puertas a infinitas posibilidades.
El coaching es una práctica profesional que consiste en cómo hacer cambios, no es psicoterapia. Se enfoca en las personas y la mejora en su vida personal y profesional. Es un acompañamiento en donde la persona desarrolla sus competencias y potencializa sus recursos personales para alcanzar sus metas.
Una de las finalidades en este proceso es apoyar  a que la persona amplíe su nivel de consciencia para resolver conflictos, plantearse metas y alcanzarlas y reconocerse como un líder para sí mismo y para los demás.
En el coaching asistido con caballos los caballos no se montan, el foco de atención esta sobre las habilidades humanas, no en las del caballo.  Se ayuda a que el participante se dé cuenta de lo que hace y como lo hace describiendo sus conductas sin hacer interpretaciones, juicios, criticas o reproches. Se deja que la persona saque sus propias conclusiones.
Esto permite el aprendizaje metafórico en relación con lo que está pasando en el trabajo, casa, escuela o relaciones interpersonales. Los coaches observan la conducta de la persona en relación con el caballo y luego intervienen con preguntas que lleven al “darse cuenta” de lo que hizo.
Las dinámicas y actividades con caballos son divertidas, interesantes e invitan a observar a los caballos en manada y darse cuenta de lo que sucede en los grupos de personas. Es muy importante la comunicación no verbal en la relación de la persona con el caballo.
El trabajo en equipo es muy valioso para identificar los patrones verbales y conductuales en las relaciones interpersonales: si saben seguir las reglas, si se ponen de acuerdo (planes y estrategias) o trabajan de forma independiente. Si rompen las reglas y asumen las consecuencias, también ayuda a identificar a uno o varios  líderes en un grupo.
La confianza es otro aspecto que se va desarrollando a lo largo del proceso de coaching. Durante la retroalimentación, al hacer las observaciones, se  permite que los participantes digan lo que observaron sin emitir juicios, criticas o reproches y que respondan a la pregunta ¿En qué se parece a la vida en el trabajo?
Es una experiencia que hay que tener por lo menos una vez en la vida como persona, la recomiendo ampliamente a ejecutivos y empresas como un medio para resolver prácticas cotidianas que impiden avanzar hacia el cumplimiento de las metas.
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