martes, 14 de mayo de 2019

¿Cómo se puede hacer realidad eso que deseas?


Simple-Mente
Beatriz  Alvarez Barrón


En mi experiencia en el trato directo y confidencial con decenas de personas, escucho frecuentemente que no viven como quieren, que es difícil lograr lo que se proponen y que sus relaciones con los demás son complicadas.
Me doy cuenta que sus estrategias – las del ego – son fallidas porque no saben cómo comunicarse de manera adecuada con ellos mismos y con otras personas, que desean tener el “control” de los pensamientos, sentimientos y acciones de los demás  y, que desconocen ¿Qué quieren? ¿Para qué lo quieren? ¿Por qué lo quieren?
¿Cómo abrir la puerta a la coherencia y la congruencia? Carlos Orozco, investigador en medicina energética aplicada, en su modelo de Congruencia y Coherencia como llave para resonar (lograr)  lo que se desea, nos explica en términos de la física cuántica que la coherencia es el flujo de información (energía) que a través de la intención, unida al amor, hace resonancia con las personas y las cosas. Que lo que pensamos, sentimos, decimos y hacemos debe estar en línea para que haya congruencia.
La intención junto con el amor con que se piensa en lo que se quiere, va a hacer resonancia (vibración) y va a impactar en la vida cotidiana. Por ésta y otras razones es importantísimo saber cuál es el propósito de lo que se desea.
¿Qué se quiere? (intención) ¿Cuál es el sentido? (porqué) ¿Para qué lo quieres? (el propósito) ¿Porqué lo quieres? (el motivo) entonces tendrás resonancia (vibración) con ese objetivo que quieres lograr en tu vida.
Sucederá la congruencia y la coherencia que necesitas alineando lo que piensas, sientes, dices y haces y lograrás tener armonía; que es lo mismo que el equilibrio, la proporción o la correspondencia que se requiere para tener paz, concordia y entendimiento entre  dos o más personas. 
“En cualquier situación en que no sepas que hacer, lo primero que tienes que considerar es sencillamente esto: ¿Qué es lo que quiero que resulte de esta situación? ¿Qué propósito tiene? El objetivo debe definirse al principio, pues eso es lo que determinará el resultado” UCDM T-17.VI.2:1-3
En síntesis Carlos Orozco nos dice que al unirse la coherencia y la congruencia surge un punto cero, dónde nace la energía vortical que es lo que hace que todo cambie en un momento.
La coherencia es el flujo de información que ocurre dentro de un campo cuántico energético. Es un área que distribuye energía con eficiencia utilizando el mínimo esfuerzo para obtener el máximo beneficio basado en la intención y el amor. Que de la intención y el amor nace la congruencia dando origen al proceso por el cual ocurren las cosas.
El flujo de información de lo que se intenta hacer – la meta o el logro – sucede en el momento en que se empieza a desear. La energía sigue al pensamiento, cuando fluye la energía y hay resonancia; se logra todo lo que se quiere.
Hay que soltar y fluir siempre con la unión de la intención correcta y el amor, entonces tu vida se llenará de paz, de armonía y tus objetivos se convertirán en realidad.  Tu puedes expandir el amor y activar tu intención para que vivas sin dolor, así contribuyes a que todos vivamos en un mundo mejor.
Hasta el día de hoy yo he podido hacer realidad todos mis objetivos. Para lograr algunos de ellos, he tenido que esperar años, hasta que se alinearon mi coherencia, mi congruencia, mi amor y mi intención; otros se han realizado casi al instante.
Para que tus deseos se vuelvan realidad, para que se materialicen, tienes que activar tu intención junto con amor. Solo tú eres responsable de los cambios en tu vida, nadie más puede realizarlos.




martes, 7 de mayo de 2019



¿Porqué los padres quieren adueñarse de la vida de sus hijos?


Simple-Mente
Beatriz E. Alvarez Barrón


Seguramente has escuchado la preocupación maternal cuando una madre dice “me preocupa mi hijo” porque no tiene trabajo, porque sus amistades no son buenas o porque tiene problemas con su pareja; y ya tiene treinta o más años el hijo.
Lo que pareciera amoroso en el fondo es un ataque despiadado. En realidad lo que se quiere es adueñarse de la vida de los hijos. Es muy difícil dejar de verlos como niños, esta imagen  proporciona mucho placer y está guardada en la mente  inconsciente; no se quiere ver la realidad, el hijo ya creció, ya es un adulto.
Cuando la madre se preocupa por las decisiones de los hijos, en el fondo equivale a decirles que ella es más sabia, que sabe lo que es mejor para ellos y no reconoce el poder de la mente de sus hijos para elegir sus lecciones.
En el libro “Padres e hijos, la lección más difícil”  Kenneth Wapnick  hace notar como los padres se preocupan más por lo externo (la forma): su trabajo, su boda, su economía y dejan de lado su mente, no les interesa en absoluto; pero si quieren elegir a nivel de la mente de sus hijos.
¿Hay alguna culpa por no haber hecho bien el papel de madre o padre? Si no se responde de acuerdo a lo que la sociedad espera, entonces hay preocupación. Cuando ya es mayor el hijo o hija hay que aceptarlos tal como son, sin hacerse responsable con culpa y miedo por sus decisiones.
Cuando son niños es diferente, se es responsable de su cuerpo, de su salud, de su educación  y de todo lo que pueda ayudarle o afectarle. A los treinta años ya no es así, de lo contrario, es mandarle el mensaje de que no es capaz de hacerse responsable de sí mismo.
La madre se preocupa por el hijo en lugar de aceptar lo que él ha elegido para su vida. Lo que quiere es verse como una madre amorosa, pero no es así, en el fondo quiere soltar la culpa y esto impide aceptar cualquier decisión que tome, así sea algo que la madre y todo el mundo considere una tontería: vivir cerca de un cementerio, trabajar en un antro, estar con la persona incorrecta.

A los padres les cuesta trabajo decirle a los hijos –que hagan lo que hagan– se les va a seguir queriendo, sin importar que no sigan los patrones sociales “el qué dirán”, ni sus propios deseos insatisfechos proyectados en los hijos. En el amor no debe haber límites hay que preocuparse más por el contenido (el amor por ellos) que por la forma.
Las decisiones que toman los hijos pueden estar completamente equivocadas, pero esto no impide que se respete lo que quieren hacer. Su ego puede equivocarse pero el error puede corregirse.
Se puede decir lo que se piensa que es lo correcto o dar un consejo, si se pide. Si sigue el consejo o no, es otra cosa. Lo que importa es que los hijos no han hecho nada para poner en peligro la relación de amor con los padres por tomar decisiones equivocadas.
Seguir haciendo lo que los padres hacen normalmente a medida que los hijos crecen está bien, pero cuando ya crecen y se han ido de casa, a menos que  soliciten específicamente un consejo, hay que preocuparse solo de mantener el amor por ellos.
Este libro me ha dejado muy claro lo que como madre he experimentado, he cometido muchos errores, pero mi amor siempre ha estado ahí, sin condiciones. Yo no sé, si tú, te has identificado con algún párrafo de este texto, de ser así, con tan solo hacer conscientes tus errores ya estas cambiando tu pensamiento y el de tus hijos por añadidura.
Ser una madre amorosa y dejar en libertad a tus hijos, es el mejor regalo para ellos en este día de la madre.
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miércoles, 1 de mayo de 2019

El perdón es la llave de la felicidad.


La mente que no perdona vive atemorizada, y no le da margen al amor para ser lo que es ni para que pueda desplegar sus alas en paz y remontarse por encima de la confusión del mundo. La mente que no perdona está triste, sin esperanzas de poder hallar alivio o liberarse del dolor. Sufre y mora en la aflicción, merodeando en las tinieblas sin poder ver nada, convencida, no obstante, de que el peligro la acecha allí.
La mente que no perdona vive atormentada por la duda, confundida con respecto a sí misma y a todo lo que ve; atemorizada y airada, débil y presumida, tan temerosa de seguir adelante como de quedarse donde está, de despertar como de irse a dormir. Tiene miedo también de cada sonido que oye, pero todavía más del silencio; la obscuridad la aterra, mas la proximidad de la luz la aterra todavía más.
Realiza esta práctica: comienza pensando en alguien que no te cae bien, alguien que parece irritarte y con quien lamentarías haberte encontrado; alguien a quien detestas vehementemente o que simplemente tratas de ignorar. La forma en que tu hostilidad se manifiesta es irrelevante. Probablemente ya sabes de quién se trata. Ese mismo vale.
Cierra ahora los ojos y, visualizándolo en tu mente, contémplalo por un rato. Trata de percibir algún atisbo de luz en alguna parte de él, algún pequeño destello que nunca antes habías notado. Trata de encontrar alguna chispa de luminosidad brillando a través de la desagradable imagen que de él has formado. Continúa contemplando esa imagen hasta que veas luz en alguna parte de ella, y trata entonces de que esa luz se expanda hasta envolver a dicha persona y transforme esa imagen en algo bueno y hermoso. L 121,UCDM

martes, 30 de abril de 2019

¿Has sentido que otra persona controla tu vida?


Simple-Mente
Beatriz E. Alvarez Barrón


Si tu respuesta es sí, habría que cambiar tu sistema de creencias (arquetipos). Estas creencias pueden estar bloqueando tu vida, tu alegría y tus logros. Los sistemas de creencias pueden limitar, pueden impedir que se logre lo que se desea y que se viva como se quiere.
Los sistemas de creencias o arquetipos son los modelos de creencias que se han heredado a través de la historia de la humanidad, pensamientos y actitudes de cada persona, de cada sociedad; son la raíz de todas las creencias. Cada persona desarrolla una serie de arquetipos en función de las vivencias que heredó de sus ascendientes.
Carl Jung tomó como base en su teoría del inconsciente colectivo a los arquetipos. Pensaba que éstos no se desarrollan de forma individual sino que se generan a través de la influencia del contexto sociocultural de cada persona. Que los sistemas de pensamiento y como se experimentan los eventos da cada sociedad, se transmiten de generación en generación.
Detrás de los miedos y juicios hacia ti mismo o hacia otra persona, están los arquetipos, tus creencias. Si crees en el dinero o la fidelidad, le das un valor y éste rige tu vida. Esto se presenta en la vida cotidiana.
Como ejemplo, en las relaciones de pareja es frecuente que se espere que el otro responda a tu sistema de creencias (lo que te han dicho que debe de ser) y cuando no se cumple, entonces la persona se  siente traicionada, frustrada, enojada (con miedo) y hace juicios (bueno o malo, correcto, incorrecto) del otro, y la conclusión es “no me ama”.
Algunos arquetipos o modelos de creencias en las diferentes culturas son: la violencia, la seguridad, el control, el bien, el dinero. Dentro del arquetipo de la violencia encontramos la creencia de la “Ley del más fuerte”  incluye la idea que se tiene de las organizaciones sociales, los ejércitos, las armas y la información (falsa y verdadera).
Dentro del arquetipo de la seguridad están las creencias de la fuerza social que inició con la cacería, luego  la producción (manual, industrial, automática y robótica). También tenemos las creencias del control del poder político: otra vez aparece “La ley del más fuerte” como fue en las cavernas, el amor por los lazos de sangre (no abandonas a nadie que lleva tu misma sangre), la ciencia política (administración pública que inicia en Francia), viene la democracia, el derecho a votar e incluye actualmente a las redes sociales que son manipuladas por trasnacionales.
La creencia en el bien, en un poder espiritual.  En la época de las cavernas con el fuego (Dios superior), luego aparece el matriarcado como fuerza social con los principios de la cooperación, el amor y el juego; sigue el  patriarcado con los principios del miedo y la guerra; globalización y seguridad, hasta llegar al dinero cuyas competencias actuales son la belleza y la electrónica (dioses actuales).
El arquetipo del dinero como poder económico y como medio de intercambio incluye la creencia de que el más poderoso se queda con todo. Aparecen las monedas de metal, el papel moneda y los productos de la tierra. Todos estos arquetipos son sistemas de creencias que hemos heredado.
Responde, si tú, antes de actuar, piensas en los demás de una manera amorosa o con miedo. Si actúas de determinada manera  porque temes que tu pareja, tus amistades o tu jefe se enoje, entonces estas fallando al principio ético de actuar pensando en el otro amorosamente, sin miedo, sin esperar nada a cambio.
En tu mente inconsciente está guardada toda la información respecto al amor y la protección que recibiste o que no recibiste de tu padre, al amor incondicional de tu madre y el nutrimento (ser amamantado) que recibiste. El nutrimento de una madre y la protección de un padre son esenciales en los primeros años de vida de un niño para la sana estructura mental, emocional y espiritual del adulto.
El desarrollo psicológico del niño tendrá como raíz primigenia el amor y la protección recibida, así el adulto confiará en sí mismo y en los demás, de lo contrario vivirá pidiendo ese amor que le fue negado en su infancia.
Estas dos condiciones forman tu Ser y tu valía (saber quién eres) y entonces puedes ejercer tu libre albedrío, saber y decidir qué quieres respetándote y respetando al otro. No atacar ni creer que puedes ser atacado(a) con acciones o palabras.
No hacer juicios y aplicar el método del perdón: saber cómo perdonar, perdonarte y ser perdonado; evitará que otro controle tu vida a través de los sistemas de creencias que has heredado.
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martes, 23 de abril de 2019

Patrones de Curación


Simple-Mente
Beatriz E. Alvarez Barrón


Científicos, universidades e investigadores han estudiado por años cómo Jesús de Nazaret  curó a personas de lepra, ceguera, invalidez y regresó a la vida a los moribundos. Jesús enseñaba a sus discípulos y a la gente que lo escuchaba a través de símbolos y breves narraciones (parábolas) ellos podían ver los milagros que el realizaba.
El poder de la palabra y de la intención es más grande de lo que imaginamos. Es posible que nosotros mismos con solo tener un pensamiento – cualquiera – hagamos realidad una ilusión, pero además podemos cambiarla por otra ilusión que nos guste más o nos haga sentir mejor. Un pensamiento puede ser aterrador y en un instante puedes cambiarlo, si lo decides, por  otro que te haga sentir un amor profundo. Compruébalo.
“…Trata de recordar algún momento –quizá un minuto, o incluso menos –en el que nada vino a perturbar tu paz; en el que te sentiste seguro de ser amado y de estar  a salvo. Trata entonces de imaginarte cómo sería si ese momento se pudiera extender hasta el final del tiempo y hasta la eternidad. Luego deja que la sensación de quietud que sentiste se multiplique cien veces, y luego cien veces más”. L 107 UCDM
El poder de la intención es la base del éxito en un proceso de curación. La física quántica ha demostrado como la energía sigue al pensamiento. ¿Qué quiero decir con esto? que cuando tú tienes un pensamiento como “creo que me voy a enfermar” estás haciendo una profecía y se cumple.
Bastaría para sanar tan solo decir “con esto no gano nada” y dejarías de darle valor a la enfermedad. Por consiguiente te curarías al instante. Tú tienes el poder de decidir, solo falta que ejerzas ese poder y para creer o no creer basta con que lo pruebes. Todo se puede curar, siempre y cuando el enfermo quiera. ¿Cómo?
Estos  patrones de curación se han usado desde hace miles de años, para muchos son nuevos, pero están en un error. Lo que sucede es que apenas están conociéndolos y aún hay desconfianza porque se le ha dado más valor a la medicina alópata. La gente cree en una pastilla, un líquido, un placebo y no cree en que puede sanarse por sí sola, necesita de otro para curarse.
En una sesión terapéutica de tres o cuatro horas es posible desbloquear tus miedos, creencias limitantes, resentimientos, resistencias al cambio y además integrar a tu mente inconsciente salud, perdón, amor y verdad. Es como limpiar el camino de piedras y obstáculos para llegar a donde quieres de manera más fácil, protegida y rápidamente.
La base científica de este método es la física cuántica que estudia los fenómenos que ocurren en el mundo atómico y subatómico “paquetes de energía vibrante”. El término “quantum” es la unidad más pequeña de la que está constituida cualquier forma de energía electromagnética. La energía está compuesta de pequeñas unidades “quantums”. Max Planck y Albert Einstein lo supieron hace más de 100 años.
El principio básico de la física quántica con el que trabajamos en la terapia, es el principio de no localidad que significa que la información viaja de forma instantánea. La información que conecta al universo puede estar presente en cualquier parte ¡simultáneamente!
Por eso es posible la curación a distancia sin importar si te puedes ver o no, si estas a través de una computadora, video llamada o sin que el otro se entere que lo estas curando (se crea un campo mórfico). Recuerda que la intención (energía) sigue al pensamiento.
La sesión inicia con una conversación colaborativa en donde te escucho sin juzgar y sin interrupciones para entender mejor lo que tú quieres, lo que necesitas para sanar. Se puede trabajar con el síntoma de un padecimiento ya sea físico o emocional, con un problema, conflicto personal, de pareja, familia, empresa o comunidad. Cualquier objetivo que tú quieras.
El método consiste en trabajar únicamente con tu mente inconsciente que es un procesador de información un millón de veces más rápido que la mente consciente
y que funcionamos entre el 95% y 99 % del tiempo con la información almacenada ahí desde nuestra niñez como un referente. (Dr. Lipton, Bruce H. 2007).
Por eso cuando decidimos algo conscientemente como, por ejemplo, dejar de fumar o bajar de peso, si el inconsciente contiene información de que es muy difícil, no lo conseguirás.
 La técnica para comunicarnos con tu mente inconsciente puede ser la hipnosis clínica o con  kinesiología (respuesta muscular activa), proceso por el cual tu  cuerpo “responde” muscularmente a una vibración. Ya que tu cuerpo está unido a tu mente podemos hacer una pregunta y tu cuerpo responderá con un Sí y un No, balanceándose como un péndulo hacia adelante (Sí) y hacia atrás (No).
Puedes hacer el test en el momento en que quieras, te paras con los pies un poco separados y con tus ojos cerrados, vas a decir mentalmente o en voz alta la palabra Sí y tu cuerpo se irá hacia adelante, sentirás una atracción, algo que te jala hacia el frente.
Después dices No y sentirás como te vas hacia atrás, también puedes probarlo diciendo tu nombre completo y el resultado será que tu cuerpo va hacia el frente. Si llegara a fallar (sucede muy poco) se corrige pasando la palma de tu mano por encima de tu cabeza de adelante hacia atrás y de regreso con el dorso de la mano de atrás hacia adelante.
Una vez que se ha hecho el test corporal podemos iniciar la sesión. Haciendo una serie de preguntas específicas (con lógica e intuición) que van a ayudar a ir descubriendo cual es la causa raíz del síntoma ¿qué pasó, cuándo, con quién?  Recibimos información y la modificamos.
Puedes curarte de un dolor, un tumor, un pensamiento obsesivo, un estado depresivo, síndrome de ansiedad, estrés físico y mental, un problema en el trabajo, iniciar un proyecto, un duelo; no hay límites para la curación.
En una o dos sesiones (6 hrs) en total, es posible desbloquear lo que te tiene atorado quizás por años. Tu vida cambia considerablemente, todo fluye y tu estado mental y físico es más saludable. El estado de ánimo es más positivo, empiezas a saber que todo tiene solución. No hay porque sufrir dolor, miedo o preocupación. Serás más consciente de tus pensamientos y podrás modificarlos deliberadamente para tu beneficio.
 La terapia pertenece a la disciplina de la física cuántica, al poder del pensamiento y al poder de la intención. ¡Te va a maravillar!

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